1. Introducción a la energía del hidrógeno
En la
actualidad, el petróleo y el gas natural son las principales fuentes de energía
para aplicaciones móviles (suman alrededor de un 95%). Debido al problema
actual de su agotamiento, están ganando interés algunas fuentes alternativas.
Como posible fuente de energía renovable sustitutiva, el hidrógeno viene
pisando fuerte: se encuentra de forma abundante e inagotable en la tierra y tiene una combustión limpia, siendo sus productos vapores de
agua en su mayoría. También el hidrógeno posee varias dificultades que frenan
la implementación de dicha energía: la producción, transporte y almacenamiento.
El
hecho de que no exista el hidrógeno tal cuál en la naturaleza supone una dificultad
debido a la disponibilidad y facilidad a la hora de extraer a sus mayores
rivales: los combustibles fósiles. Afortunadamente se están desarrollando
métodos que consiguen producir hidrógeno fácilmente y a un coste razonable.
2. Almacenamiento del hidrógeno. Borano de amonio
En este
caso nos vamos a centrar en el problema del almacenamiento, el cual supone una
dificultad sobre todo para el uso del hidrógeno en aplicaciones móviles, en las
que el espacio que ocupan está limitado. El hidrógeno se puede almacenar tanto
como gas, líquido o sólido (hidruros). El inconveniente del almacenamiento como
gas presurizado es la cantidad de volumen que ocuparía el depósito. Es factible
su almacenamiento como líquido, pero necesita de una temperatura de
aproximadamente unos -253ºC, y la energía requerida tanto para alcanzar esa
temperatura como para mantenerla resulta excesiva. Por último, está la opción
de almacenar el hidrógeno en forma de hidruro, que se encuentra ahora en
desarrollo.
Debido
a su estabilidad, el hidruro que más se está utilizando para este fin es el
borano de amonio (BA; ver Fig.1), el cual se caracteriza por su estabilidad a
temperatura ambiente, su alta solubilidad en gran variedad disolventes polares
y alto contenido en hidrógeno (19.6%wt)
Fig.1. Molécula
de borano de amonio.
Un
método para la liberación del hidrógeno a partir del BA es la termólisis, la
cual consiste en calentar el compuesto (a 85ºC se consigue una liberación
aprox. de 0.05 g H2/g BA). Tiene lugar la siguiente reacción (Fig.2):
H3NBH3
à BN + 3H2
Fig.2.
Reacción de termólisis del BA
3. Líquidos iónicos
Este
método para almacenamiento-liberación del H2 es muy válido si no
fuera porque la reacción es lenta y un aumento de cinética sería necesario. Una
posible solución sería utilizar un disolvente para el hidruro. Los líquidos
iónicos parecen los mejores candidatos debido a que no son volátiles
(termólisis se lleva a cabo a altas temperaturas) y a su alto poder disolvente.
Este
método se ha desarrollado en la Universidad de Pennsylvania por Daniel
Himmelberger en 2010, también por R.K. Ahluwalia, J.K. Peng, T.Q. Hua en 2011
en USA¸ S. Basu, Y. Zheng, J.P. Gore en 2011 en USA y algunos más.
La
mayoría de los trabajos realizados hasta ahora para este campo han utilizado
bmimCl como disolvente debido a que es un líquido iónico no muy caro y muestra
buena actividad mejorando la cinética de la liberación de hidrógeno. La
desventaja es que no resulta muy fácil de manejar, ya que su punto de fusión es
de alrededor de 60ºC, por lo que a temperatura ambiente lo podemos encontrar
como sólido o como líquido metaestable, complicado para disolver borano de
amonio.
Este
proceso se encuentra actualmente en desarrollo, debido a que los líquidos
iónicos sí que producen una liberación del hidrógeno más rápida.

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